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Traducción 101
La traducción es la transmisión del significado de un
texto en un idioma a un texto equivalente en otro
idioma.
Es muy común que las personas confundan la traducción
con la interpretación. La traducción abarca la forma
escrita, mientras que la interpretación comprende la
forma oral. Asimismo, es habitual que la gente piense
que cualquier persona que puede interpretar también
puede traducir, y viceversa. Esto no es así.
La traducción constituye una profesión en sí misma y es
independiente de la interpretación. La razón es sencilla:
¿conoce a alguien que hable un inglés perfecto, pero
que no tenga la misma habilidad a la hora de leer o
escribir?
Además de comprender ambos idiomas, un traductor también
debe dominar la terminología común, puntuación,
ortografía, sintaxis (el orden y las relaciones entre
palabras, frases y cláusulas que forman oraciones),
abreviaturas y siglas, jergas, etc.
La sintaxis es una de las razones por las cuales la
traducción automática no sirve. Los programas de
traducción automática traducen palabra por palabra
literalmente, sin tener en cuenta el sentido subyacente
constituido por las partes de una oración. El sentido de
las expresiones coloquiales tales como viento en popa,
que significa ‘con buena suerte, dicha o prosperidad’,
también se pierde en una traducción automática.
La traducción literal no capta el sentido que se
determina mediante el orden de las palabras (sintaxis).
Tampoco transmite la fluidez de las expresiones
coloquiales y el énfasis que un lector encuentra al leer
un texto escrito en su idioma materno.
PREGUNTAS QUE SE LE DEBEN HACER A UN PROVEEDOR DE
SERVICIOS DE TRADUCCIÓN
1.
¿Las traducciones serán realizadas en el idioma materno
del traductor?
2.
¿Cómo puedo saber que la traducción será fiel?
¿Está garantizada?
3.
¿Cómo eligen a sus traductores?
4.
¿Pueden encargarse de las actualizaciones
mensuales o anuales de mi material?
5.
¿Aseguran
un manejo discreto de las traducciones de mi material?
6.
¿Utilizan profesionales de la traducción o
programas de traducción automática?
7.
¿Qué método de facturación utilizan? ¿Por hora o
por palabra?
8.
¿Qué tipo de español o chino utilizan?
Es recomendable hacer estas preguntas a la compañía de
traducción con la que le interese trabajar.
Dado que no existen normativas establecidas para este
sector profesional, es posible que reciba respuestas
diferentes. Seguidamente,
aparecen nuestras respuestas a dichas preguntas:
1.
Las traducciones más fieles son las realizadas
por traductores que traducen a su idioma materno o
lengua nativa (el idioma al que se traduce se denomina
lengua meta).
2.
Para asegurar la exactitud del texto, un
traductor distinto se encarga de revisar todos los
materiales.
Luego, se envía el proyecto una vez más al traductor
original para que este acepte o no los cambios. Asimismo,
contamos con un seguro de responsabilidad civil y
omisiones, que,
hasta el momento, no hemos tenido que usar.
3.
Elegimos a nuestros traductores de acuerdo con sus
certificaciones, educación, experiencia y calidad del
trabajo.
4.
Podemos proporcionar las actualizaciones necesarias del
material previamente traducido.
5.
Establecemos contratos de confidencialidad (semejantes
a la Ley de Transferencia y Responsabilidad de los
Seguros Médicos, HIPAA, por sus siglas en inglés) con
todos nuestros traductores. Asimismo, la totalidad de
los documentos se mantiene bajo llave y con acceso
limitado mientras estos permanezcan en nuestra oficina.
6.
Sí, únicamente utilizamos profesionales especializados
en la traducción.
7.
Nuestros servicios se cobran por palabra e incluyen el
proceso de revisión y edición.
8.
Para determinar el tipo de español o de chino que
debemos emplear, averiguamos cuál será el público meta.
Un texto dirigido al público argentino sería ligeramente
distinto de un texto orientado al público mexicano.
DIEZ
ERRORES COMUNES EN CUANTO A LOS TRADUCTORES Y LA
TRADUCCIÓN
1.
Cualquiera que haya estudiado un idioma durante dos años
en la secundaria (o quien haya vivido tres años en otro
país durante la infancia) puede traducir.
2.
No existe ninguna diferencia entre la traducción, la
transcripción y la interpretación.
3.
Un buen traductor no necesita material de referencia.
4.
Muy pronto,
las computadoras reemplazarán a los traductores.
5.
No es necesario que los traductores sepan las reglas
ortográficas, ya que pueden utilizar el corrector
ortográfico de su computadora.
6.
Un buen traductor hace el trabajo bien en su primer
intento, sin necesidad de revisar o editar el texto.
7.
Buenos traductores hay en abundancia y son baratísimos.
8.
Cualquiera que domina la mecanografía en otro
idioma, es un traductor experto.
9.
Es posible
traducir al idioma materno con la misma facilidad que a
un idioma extranjero.
10.
En dos días, un solo traductor puede traducir a
otro idioma un manual técnico de cien páginas para cuya
elaboración fue necesaria la participación de tres
personas durante cuatro meses.
EJEMPLOS DE TRADUCCIONES INCORRECTAS
La traducción que se presentó en Taiwán del lema
publicitario de Pepsi «Despierta con la generación Pepsi»
fue «Pepsi revivirá a tus ancestros».
El lema publicitario de Kentucky Fried Chicken «Rico
lamerse los dedos» fue traducido en chino literalmente
como «Cómete los dedos».
Cuando la compañía Parker Pen comercializó un bolígrafo
con punta redonda en México, suponía que sus mensajes
publicitarios anunciaban «No manchará tu bolsillo, ni te
incomodará». La compañía se equivocaba al pensar que el
verbo inglés embarrass (‘incomodar’) podía
traducirse en español por el verbo embarazar. Por
el contrario, los anuncios decían «No manchará tu
bolsillo, ni te embarazará».
En los Estados Unidos, un fabricante de camisetas de
Miami imprimió varias de estas prendas para al mercado
hispano con motivo de la promoción de la visita del
Santo Padre. En lugar de decir «Vi al Papa», las
camisetas proclamaban «Vi la Papa».
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